lunes, 23 de abril de 2012

Prospección arqueolóxica en Meá, Día 2.

Un muro romano en el parking, paralelo a la iglesia. Esa fue nuestra buena nueva a primera hora del martes. Inmediatamente, los primeros grandes (y buenos) resultados nos hicieron trabajar con más ahínco, aquella fría mañana. Divididos en grupos, acabamos de hacer la prospección geofísica en el resto del parking que nos quedaba (obviamente, buscando la continuidad de ese muro) y en el campo que se había iniciado el día anterior, previo aniquilamiento (hoz en mano) eso si, de la multitud de helechos que dificultaban las tareas arqueológicas...

Pensar, pensando...  mientras trabajabamos... se nos ocurrió... mmm... si ese muro continúaa... et voilà!, en la rampa de bajada a la ensenada, por donde habíamos pasado ya algunas veces, y cortado por quien, en su buena fe, había trabajado para darle mejor acceso a la bahía de Santa Lucía, aparecía a los lados, oculto bajo la maleza, la caja y la zapata del "murito" romano, en todo su esplendor, con varias hiladas en alzado y un bonito y regular derrumbe de tégulas y nivelaciones de terreno pegados a él. Obviamente lo primero que pensamos fue en un muro de contención o de aterrazamiento, pero de momento lo tenemos que dejar todo en especulaciones, a falta de una continuación (por ahora) de los trabajos en una ansiada fase II... 

Sea como sea, esta vez, la prospección geomagnética había dado en el clavo... y lo pudimos comprobar al día siguiente, in situ!!

Continuamos los trabajos de prospección en todo el entorno de la iglesia, aquel martes de Semana Santa; apurados por la procesión de la tarde y regulando el tráfico, y con la ayuda inestimable de Antón y de nuestra compañera Rebeca, que colaboró amablemente a "echar" a los pobres fieles que aparcaban en la zona en que trabajabamos (entre ellos su abuelo, que, tras una interesante conversación nos contó magníficas historias y leyendas de la zona, de rico folklore, y microtopónimos del entorno, de gran utilidad para nuestro estudio ).

 Una vez  listos los terrenos seleccionados frente a la iglesia, dejandos para la tarde, tras la comida, la parte más cercana al cementerio: la parcela en la que teníamos permiso de trabajo, y el camino de acceso al resto de propiedades. Continuaríamos con nuestro método, extendiendo nuestra malla de 20x20 metros a lo largo de toda la carretera, sorteando muros y desniveles varios.

Como siempre, todo fue desarrollado con éxito y gran voluntad de todos y cada uno de los que generosamente venían a echar una mano, cumpliendo todos los objetivos de prospección marcados antes de la realización de las labores en campo, cosa que antes del inicio nos parecía casi imposible.

Al final del día dimos por finalizadas las labores de prospección geofísica, dejando el próximo día (miércoles) de trabajo para la prospección visual propiamente dicha, y la visita a los yacimientos del entorno.... pero no sin antes acercarse al puerto de Mugardos, magnífico entorno para celebrar en una terracita, cervecita en mano, el éxito de los trabajos, y despedir a nuestro invitado, deseándole un buen y feliz retorno al amigo Stuart, que cogería el avión a las 12 del día siguiente (Algunos ya no lo veríamos....) Como diría herr David Varela: Danke und Viel Glück, Doc! esperamos poder disfrutar de tu compañía en alguna otra buena ocasión!

En fín... que finalizó la jornada... a cama prontito, que mañana es el último día de trabajo y nos depara alguna sorpresa más!





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